Mantenimiento de alquileres sin cadena de WhatsApp
Cada solicitud con su prioridad, su estado y su responsable, pegada a la unidad y al contrato. Sabé qué está abierto hoy y desde cuándo.
El daño no es el problema: el olvido sí
Una fuga se resuelve en dos días. Lo que cuesta plata es la solicitud que se perdió entre mensajes, la que nadie sabe si ya se atendió, y la que vuelve a aparecer cuando el inquilino se va y reclama. Cuando el reclamo llega, la conversación está en el teléfono de alguien y la unidad no tiene memoria.
Qué queda registrado en cada solicitud
No es una lista de pendientes: es el expediente de la unidad.
- La prioridad: baja, media, alta o urgente.
- El estado real: abierta, en progreso, esperando al propietario, esperando al proveedor, resuelta o cancelada.
- Quién la atiende y cuál proveedor fue asignado.
- La fecha en que se reportó y la fecha en que se resolvió.
- La unidad, el contrato y el inquilino a los que pertenece.
Cómo ocurre, de principio a fin
El mismo camino para una bombilla y para una filtración. El inquilino lo reporta desde su portal, y el historial queda junto a su contrato.
- El inquilino reporta el problema desde su portal, o vos lo registrás por él.
- La solicitud nace pegada a la unidad y al contrato, con prioridad y fecha.
- Asignás responsable y proveedor, y el estado dice en quién está esperando.
- Al cerrarla queda la fecha de resolución y el historial no se borra.
Lo que esto no hace
No cotiza, no lleva costos de reparación y no le paga al proveedor. Registra quién pidió qué, en qué estado está y quién lo tiene en la mano. Si alguien le promete un módulo de cotizaciones, pregúntele a quién le factura. Con más de diez unidades, recordar en quién quedó cada cosa deja de ser viable: qué cambia a ese tamaño.
Veamos su operación con sus propias unidades
Una conversación de veinte minutos alcanza para ver si esto le ordena el mes. Contános cuántas unidades administrás y qué te quita más tiempo; el equipo comercial te responde.